¿Cómo empezar un diario emocional?

¿Cómo empezar un diario emocional?

En este diario emocional nos centraremos en nuestros estados emocionales que acompañan a situaciones puntuales.  

Es básicamente una de las herramientas más potentes que existen en Inteligencia Emocional y que puede ayudarte mucho a ser más consciente de qué es lo que sientes y de cómo gestionar lo que te dicen estas emociones.

Con el diario emocional podremos identificar factores corporales que nuestro cuerpo nos transmite ante diferentes situaciones o pensamientos.

 

Cuando acabe el día y encontremos un hueco para nosotr@s mis@s. Cogeremos un cuaderno un bolígrafo y describiremos lo siguiente:

  • ¿Ha pasado algo a destacar en el día? . Aquí describiremos con detalle la situación a destacar. No olvides escribir todo sin pelos en la lengua.

  • ¿Cómo me he sentido?. Cada situación que vivimos y nos marca de alguna forma, viene acompañada de una sensación o emocion (tristeza, alegría, rabia, enfado, miedo, nerviosismo…). Una vez que describamos la situación, también describiremos las sensaciones y emociones que la han acompañado. Y como antes, también debemos hacerlo de forma detallada.

  • ¿En qué pensé?. Al igual que las sensaciones, también los pensamientos acompañan a cualquier suceso que vivimos. Describiremos también qué pensamientos hemos tenido, antes durante y después del suceso.

  • ¿Cómo actué ante tal situación?. Crees que tanto los pensamientos y las emociones te controlaban o viceversa, si te sientes satisfech@ por cómo enfretaste la situación, etc…

Una vez que contestes a estas preguntas, nos centraremos de nuevo en las emociones que hemos sentido. Voy a hacer el ejemplo con tristeza. Supongamos que una discusión con alguien quien quiero me ha invadido de tristeza. Pues pensaremos cómo creemos que la tristeza no hubiera aparecido (por ejemplo si no le hubiera gritado a mi amigo, no me sentiría tan triste). Imaginaremos esa situación en la que evitaríamos hacer lo que nos ha hecho sentir triste. Y escribiremos cómo hubiera sido y qué emoción la acompanaría.

>>>>> También te puede interesar

Cuando hayamos hecho esto, escribiremos una lista de cómo creemos que esa emoción puede convertirse en otra más positiva para nosotr@s. Yo seguiré con el ejemplo anterior. Por ejemplo: Estoy ahora triste, pero creo que si le pido perdón mi tristeza cambiará a alivio y tranquilidad.

Deberíamos ejecutar lo que creemos mejor para cambiar a la emoción que deseamos.

En el caso de que la situación que hemos apuntado haya sido positiva y la emociones que tengamos sean positivas, nos quedaremos en el cuarto punto principal (cómo actué ante la situación).

Espero que os animéis a empezar el diario emocional porque es un gran ejercicio de introspección y auntoanálisis emocional, que puede beneficiar en gran medida.

Autora: Sofía Alonso Díaz



Deja un comentario