Increíbles palabras de una víctima de bullying

Es sorprendente todo lo que vemos y escuchamos sobre lo que padecen las víctimas de acoso escolar. Miedo, incertidumbre, soledad, desconfianza, ansiedad, tristeza entre muchas otras sensaciones son las que definen esta situación. Da pena pensar que esto pueda estar normalizado dentro de una institución donde su principal propósito es la educación y la formacion de niños y adolescentes. No hay excusas que valga, ante un insulto, ante una burla, ante amenazas ¡NO SE MIRA A UN LADO! , ni compañer@s, ni mucho menos profesor@s.

A continuación os voy a mostrar un texto increíble. Y quién mejor para definir lo que se siente ante el acoso escolar que una persona que lo ha padecido. Este texto muestra la visión interna de esta situación tan lamentable.

La persona que lo ha escrito me ha pedido que no ponga su nombre y aunque me encantaría que vosotros supierais el nombre y apellido de esta persona tan valiente, por respeto, no lo voy a hacer.

Pero no puedo mostrar este texto sin antes dar las gracias “a mi manera” por este paso, que sirve de gran apoyo y ayuda para much@s. Mil gracias 😉

TEXTO SOBRE BULLYING

Cuchicheos, zancadillas, gritos, golpes, amenazas. Todos eran testigos, todos, pero todos callaban. Todos apoyaban al chulo de turno. Chulo de turno frustrado por sus problemas.  Ese chulo de turno que tenía que pagar sus complejos e inseguridad con los demás. Todos le seguían, todos, porque era mejor contribuir a la malicia que apoyar a la víctima. El agresor es solo uno, pero el acoso es cosa de todos. De todos: de los cobardes sumisos, de los maestros sin vocación, sin sentimientos, ni corazón. Esos que se limitan a final de mes a cobrar el talón. Esos que se excusan con son “cosas de niños”, ¿también lo es el suicidio?

Y yo estaba ahí, entre todos ellos los que me quisieron hundir, pero yo sigo aquí. En su momento me hicieron perderme muchos buenos momentos, de mi infancia, de mi adolescencia. Pero, no saben que gracias a ellos, me hice más fuerte, aprendí a valorar mucho más, me conocí a mi misma y me forjé una fuerte personalidad independiente. Conté con el apoyo de mi familia, lo mejor de mi vida. No tengo palabras para describir como se portaron, como me aconsejaron, como confiaron en mí y como me apoyaron. Solo puede decirles que los amo y gracias, gracias por cada palabra de ánimo.

Pero y los niños que no son capaces de contarlo o no tienen ese apoyo, a esos se les destruye poco a poco. Niños que superados por la situación, no encuentran otra solución y acaban con sus vidas por unos cuantos envidiosos infelices, una tanda de achantados y unos inmorales que han olvidado que la lección más importante es la del respeto y que no se puede mirar para otro lado.

Porque a los niños hay que inculcarles tolerar a los demás y enseñarlos a respetar. Que nadie es más que nadie, que todos tenemos el mismo final. Que hay que ser valiente y no callar ante situaciones que a los demás pueden destrozar.

Anónimo

 



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