Lo que el lenguaje oculta

¿Al fútbol? ¿Ahora te has vuelto machorra?. Por mucho que tú me quieras convencer, esos bailes son para vosotras. Las mujeres debéis ser coquetas y presumidas. Peínate, las niñas deben ir peinadas. No seas bruta y compórtate como una dama. No llores, los hombres son fuertes. Lucha como un hombre. Corres como una niña. Los que se pelean se desean. Si te ignora es porque le gustas. ¿Te puede una niña?. Ella ha calentado a mi pareja. Los hombres tienen necesidades. Las mujeres tienen necesidades, pero es otra cosa. Lo que la mujer debe hacer es no pasear de madrugada sola. Me callo porque eres mujer. No tienes cojones de actuar como un hombre. Poco hombre. La respeto porque es mujer. Jajajajaja tío que hostia te ha pegado la chavala. ¿A que no tienes huevos?. Yo respeto a todos los maricones, pero por mucho que quieran eso no es normal, así que se besen dentro de sus casas y no en público. Es un poco suelta. El tío es un máquina, con tres en una noche. ¿Y no te las has tirado? tú eres maricón. ¡Calzonazos! . ¡Puta!. Ella es una mujer no es lo mismo. Depílate que pareces un tío. Te echas más cremas que una tía. Tú no seas romántico, que al final vas a tener sexo con la vecina, porque conmigo no. Ella se viste así para que la miren, si no ¿para qué?. Si su novio no quiere que la miren que no la saquen. Si la miran es porque va provocando, la responsable es ella. A las mujeres nos gusta más la decoración y las cosas de la casa. Las mujeres entre nosotras somos más malas. ¿Sólo dos cervezas cabrón? mi mujer bebe más que tú. Soy mujer, puedo hacer más de dos cosas a la vez. 

Todas y cada una de estas frases las he escuchado una por una desde que soy muy pequeña, o al menos son las que puedo recordar. Incluso alguna yo la he podido usar en algún momento de mi vida. Todas pertenecen desde mi círculo más cercano hasta el más lejano. 

Los matices lingüísticos son mucho más importantes de lo que creemos, porque al final el cómo definimos las cosas y el cómo las comunicamos mediante la expresión verbal, implica como las entendemos en nuestra cabeza. Por eso, creo que si también hacemos un esfuerzo en cuidar como verbalizamos, al final, el decir y escuchar las cosas de forma distinta, ayudará a que podamos ver las cosas de manera un poco diferentes.

Autora: Sofía Alonso Díaz

 



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