Prevención e intervención ante el bullying

¿ACOSADOR? ¿ACOSADO?

En los últimos tiempos se ha hablado mucho sobre el bullying. Cuando se habla de este tema, el foco de atención suele estar mucho más encima de la víctima que de la parte agresora. Pero ¿y si enseñáramos al acosador a no serlo?

En primer lugar, podría hablarse de una prevención general, para que l@s chic@s no llegaran a ser ni víctimas ni verdugos. Para ello los padres deberían:

  • Fomentar el aprendizaje por sí mism@s y la autonomía de sus hij@s.

  • Hacerles ver que las obligaciones son parte de la vida y que aunque no gusten hay que hacerlas.

  • Deben animar a sus hij@s a que practiquen actividades y así les ayudará a adquirir disciplina. Por lo que el esfuerzo, la constancia y la rutina cobrarán protagonismo en sus vidas.

  • Forjar a su hij@ de buenas habilidades sociales para que pueda interactuar con los demás de forma sana.

  • No olvidar brindar cariño y protección, junto con escuchar y comunicarse con los hij@s. Esta sería una de las partes más fundamentales.

En cuanto a la intervención, una vez que ya el acoso se está dando, podemos realizarla de la siguiente forma:

  • Antes de nada sería bueno detectar el comportamiento de los dos sujetos (víctima o agresor) Para ello puedes pinchar tanto en Cómo saber si mi hijo padece bullying o por otro lado, ¿Y si mi hijo es el agresor?.

  • Para trabajar con el acosador, lo mejor es hacerlo de forma grupal y sin delatarlo ni ponerle en contra a la mayoría del grupo, ya que podemos correr el riesgo de hacerlo pasar de acosador a acosado. Por ello, deberemos trabajar con ejercicios grupales, ya que es la mejor manera de hacerle entrar en razón, tanto para el agresor como otr@s chic@s con potencial para convertirse en un@.

  • Trabajar la empatía es uno de los pilares fundamentales para construir una persona nueva. Un ejemplo de ésto puede ser hacer dos grupos y que realicen una coreografía adaptada a personas que estén en sillas de ruedas. Así trabajaremos la empatía e igualaremos las diferentes características y situaciones. Otro ejercicio, podría ser estar en parejas y hacer un recorrido para personas con ceguera total.

  • Otro pilar importante, es la autonomía de la persona y la no sobreprotección al sujeto desde la niñez. Es un camino arduo y difícil, pero se verán los frutos de lo trabajado.

  • También es importante enseñarle los puntos débiles y fuertes que tiene cada persona de forma grupal. Así se trabajará para tomar conciencia tanto de las virtudes como los defectos, teniendo en cuenta de que ambos son fundamentales para forjar a una persona.

  • Por último, “para y piensa”. La impulsividad es uno de los rasgos que se debe trabajar, por lo que uno antes de actuar debe parar y pensar si lo que diga o haga va a hacer daño, si de alguna forma u otra se le puede poner en contra la situación, ya que toda acción tiene su reacción.

En cuanto a las víctimas del acoso escolar, también existen técnicas para trabajar con ellas:

  • Se debe tener en cuenta en valorar y aumentar su autoestima. Enseñarles sus puntos más fuertes y generarles, seguridad y confianza.

  • Ignorar los comentarios es una herramienta que puede utilizar de cara al agresor o agresores. Pero sí es cierto de que hay que concienciar a tod@s que estas situaciones deben ser denunciadas siempre y que no se pueden pasar por alto.

  • Otra herramienta que debemos trabajar es la asertividad a la hora de responder ante las diferentes situaciones. La víctima de bulling suele tener una actitud sumisa y pasiva ante su agresor, y con las personas de más confianza puede desembocar por esa contención en agresividad. Por lo que se le debe enseñar un estilo asertivo a la hora discutir o comunicar lo que quiere.

  • Por último punto pero no menos importante, un contexto de protección, cariño y buen clima es fundamental para que se pueda superar esta situación.

Autora : Dámaris Estévez Ramos.



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