5 tipos de gestos en el lenguaje corporal

5 tipos de gestos en el lenguaje corporal

Distinguimos 5 tipos de gestos en la comunicación no verbal:

Emblemáticos: gestos intencionados con un significado muy claro, representa a una palabra o a un conjunto de palabras. Uno de los más populares y universales es la típica señal con el puño cerrado y el pulgar hacia arriba, para indicar que todo va bien.

Ilustrativos: son los que acompañan el discurso, forman parte del mismo y lo enriquecen. Se emplean para representar visualmente lo que se dice. Están estrechamente asociados a la credibilidad. Se disparan de forma automática, unas milésimas de segundo antes que las palabras a las que van vinculados. Forman parte de nuestra personalidad, por lo que debemos tener mucho cuidado a la hora de cambiarlos intencionadamente, para no resultar artificiales.

Emotivos: reflejan el estado emotivo de la persona, mientras que el ilustrador es emocionalmente neutro. En este sentido, el ilustrador constituye una forma de expresar cultural, mientras que el patógrafo es resultado del estado emocional del momento. A través de este tipo de gestos se expresan la ansiedad o tensión del momento, muecas de dolor, triunfo y alegría, etc.

Reguladores de la Interacción: Son movimientos producidos por quién habla o por quién escucha, con la finalidad de regular las intervenciones en la interacción. Son signos para tomar el relevo en la conversación, que tienen también un importante papel al inicio o finalización de la interacción (p.e. darse la mano en el saludo o la despedida). Pueden ser utilizados para frenar o acelerar al interlocutor, indicar que debe continuar o darle a entender que debe ceder su turno de palabra. Los gestos reguladores más frecuentes son las indicaciones de cabeza y la mirada fija. Las inclinaciones rápidas de cabeza llevan el mensaje de apresurarse y acabar de hablar, mientras que las lentas piden que el interlocutor continúe e indican al oyente que le parece interesante y le gusta lo que se está diciendo.

Adaptadores: Son gestos que se utilizan para controlar emociones que no se quieren expresar. Se utilizan cuando el estado de ánimo no es compatible con la situación. Gestos habituales son tocarse el cuello de la camisa al estar en tensión o tocarse el pelo al estar nerviosos.

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Autora: Sofía Alonso Díaz



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