¿Al borde de la ruptura? Cómo recuperar lo que algún día fue.

¿Al borde de la ruptura? Cómo recuperar lo que algún día fue.

desconfianza

Muchas rupturas no se producen por falta de amor, sino por dejadez a la hora de resolver los problemas. Y es que no se trata de aguantar en una relación en la que eres infeliz, sino de construir una relación en la que seas feliz. Tal vez te preguntes, ¿qué puedo hacer para salvarla?

Lo más importante es saber identificar si una relación ha acabado, siempre teniendo en cuenta que eso debe establecerlo los miembros de la pareja. Pero a veces es cierto que cuesta identificar si ha llegado el final o no.

Vais a tener que desnudaros y no precisamente en la cama. Hablar y hablar de lo que está estropeado, de lo que se ha dañado y hacer limpieza en el hogar hasta sacar todos esos problemas de parejas que habíais escondido bajo la alfombra. Los problemas se enfrentan, se solucionan y desparecen, no se barren.

CAMBIO DE ACTITUD.

Debes cambiar tu actitud si ésta fue uno de los motivos que aportó a que la relación comenzara a decaer. La responsabilidad debe dividirse y por lo tanto se debe hacer un acto de reflexión para analizar qué se ha hecho mal.

Para no naufragar en una relación que está haciendo aguas es necesaria la participación activa de ambos miembros de la pareja, eso hay que tenerlo en cuenta. Si no existe tal participación, la relación no puede por sí sola seguir adelante.

PEDIR PERDÓN Y APRENDER A PERDONAR.

Es lo que más cuesta porque, una vez que observaste tus errores, debes aceptarlos frente al otro. No pasa nada, pedir perdón te libera y da la oportunidad de sanar heridas que, si se mantienen abiertas, serán un obstáculo para la relación. 

SINCERIDAD.

Vivís un momento crítico como pareja y más que nunca es preciso que todos vuestros sentimientos estén sobre la mesa. Ambos debéis decir lo que sentís y queréis de vuestra relación de pareja.

RECUPERAR LA MAGIA.

Una vez que habéis hablado de las raíces del problema, habéis repasado los fallos que habéis cometido y tenéis claro que queréis luchar para continuar juntos es momento de recuperar la magia del principio de vuestra relación. Es momento de recuperar la ilusión de los primeros días (sorprender, colmar de atenciones y cumplidos, dar cariño, avivar el erotismo y la sensualidad, seducir, aventurarse a cosas nuevas juntos, divertirse…).

SER FELIZ UNO MISMO.

¿Estás basando tu felicidad en la vida del otro? Puede ser que estés tan metido en los problemas, que ya no veas lo fabuloso que es tu mundo en todos sentidos. Relájate y escribe una lista de las cosas que te gusta hacer. Concéntrate en ello y suelta a tu pareja. Encuentra la felicidad en ti mismo, notarás el cambio.

OLVIDAR LAS EXPECTATIVAS.

Deja de esperar que tu pareja haga o actúe de cierta forma. Aprende a fluir con lo que pasa. Cuando tenemos una idea de cómo queremos que sean las cosas y no ocurre tal cual esperábamos, nos frustramos e incluso, lastimamos al otro con reproches. Cada quien vive las situaciones de modo distinto, no lo olvides.

Autora: Sofía Alonso Díaz



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