Diferencia entre amor y dependencia

Diferencia entre amor y dependencia

La mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz solo. Así la compañía es una cuestión de elección y no de necesidad”.  Mario Benedetti

El amor tiene millones de formas de expresarse, de sentirse y de vivirse. Sabemos que en la primera etapa del amor, el enamoramiento, éste actúa como una droga y los que la viven describen ese estado como una adicción que les lleva a sentir los mismos síntomas que cualquier otra dependendencia.

Pero también es cierto que la fase del enamoramiento no es eterna, que esta etapa muy pasional y nada racional, con alta dosis de éxtasis, ceguera y adicción se acaba pronto. ¿Pero qué pasa cuando esa adicción se mantiene en el tiempo? ¿Que ocurre si la relación ya es prolongada y se siguen los patrones de adicción a la pareja? ¿Sería positivo quedarse en esta fase eternamente sin que la relación pudiera evolucionar?

Si la adicción se mantuviera en el tiempo estaríamos hablando de una dependencia emocional hacia la otra persona, que no dejaría progresar ni a la relación ni a los individuos independientemente, por lo que generaría una relación tóxica y dañina que estaría muy lejos de poder llamarse amor.

Existen diferencias muy notables entre un concepto y otro. Para ello vamos a ver las características de cada uno por separado.

El amor

  • Se trata de un sentimiento sano.

  • Existe el cariño, el respeto y la admiración.

  • Hay armonía al estar juntos.

  • Tienes la opción de crecer, tener independencia, planes, ideas y proyectos.

  • Te centras en hacer que la otra persona sea feliz. Siempre estás pensando en tu pareja, y buscas nuevas formas para sorprenderla y satisfacerla.

  • No intentas manipularla ni pretendes dominar la relación porque te sientes seguro.

  • Existe confianza en la pareja.

  • Existe una buena comunicación y diálogo.

  • Llena de alegría y satisfacción.

  • Existe una gran generosidad y solidaridad hacia la otra persona.

  • Se alimenta constantemente.

  • No se basa en expectativas.

  • Está lleno de una gran empatía por ambas partes.

  • No es posesivo.

La dependencia emocional

  • Es un sentimiento dañino y obsesivo.

  • Se pierde el rumbo de la propia vida por estar tan pendiente del otro.

  • Pretende controlar todo lo que hace, dice o piensa la otra persona.

  • Establece una relación egoísta esperando siempre algo a cambio de su entrega.

  • Suele asumir una actitud manipuladora.

  • Es una necesidad afectiva extrema y continua, que obliga a las personas que la padecen a satisfacerla en el ámbito de las relaciones de pareja.

  • Tiene como predominio la desconfianza y el miedo.

  • Siempre hay algo que reprochar, nada es suficiente.

  • Nunca hay motivos para estar bien al 100%.

  • Se basa constantemente en expectativas frustradas.

Mantener una relación con otra persona a base de exigir que esa persona deje de ser quien es porque no la aceptamos, no nos gusta y nuestro mayor propósito es que esa persona sea quien nosotros queramos que sea es un signo de una gran cobardía y egoísmo. Es una pena que muchas relaciones se mantengan unidas aún cuando no son felices por el hecho de no querer darse cuenta de lo que está pasando en su relación. Y siguen día tras día, año tras año y así el tiempo se les echa encima y se les pasa sin haber vivido el amor, sólo con la obsesión de que la pareja cambie y con que algún día seguro que funcionará. Convencemos al resto para autoconvencernos a nosotros mismos que lo que vivimos es amor, así nos aferramos con más fuerza a ese argumento para justificar por qué no se acaba y se deja de luchar.

“No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma” .  Irene Orce

Autora: Sofía Alonso Díaz



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