Ego

Ego

Nadie es merecedor de quien de sí mismo mucho habla, pues el avaro no quiere saber ni conocer de los demás, sólo busca oyentes de su vida, mensajeros de su ego.
Nadie es merecedor de quien poco escucha, pues a los apáticos no les interesa nada de nadie, su indiferencia es marca de poco importarles.
Sofía Alonso Díaz



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