Trastorno antisocial de la personalidad

El Trastorno Antisocial de la Personalidad es un patrón de conducta que no ha conseguido interiorizar las suficientes normas sociales, para poder construir una identidad sólida. Su sentido de los límites es casi inexistente, lo que se traduce en un desprecio y violación de los derechos ajenos. No siente respeto por el otro, y en el fondo, tampoco por si mismo/a. Sus actos impulsivos (mentiras, estafas, peleas… ) producen como resultado que no se pueda vivenciar como una persona honesta.

Principales síntomas del Trastorno Antisocial de la Personalidad

El Trastorno Antisocial de la Personalidad se diagnostica cuando se produce un patrón de comportamiento antisocial que incluye la mayoría de los siguientes síntomas:

-Falta de conformidad con las normas sociales y quebrantamiento habitual de la ley.

-Engañar, mentir y estafar a otros para beneficio propio o simplemente por placer.

-Impulsividad y fracaso para planificar el futuro.

-Irritabilidad y agresividad, incluyendo peleas físicas repetidas y agresiones.

-Indiferencia imprudente hacia la seguridad propia y de otros.

-Irresponsabilidad habitual, como incapacidad de mantener un trabajo estable o mantener las obligaciones financieras.

-La falta de remordimientos e indiferencia hacia los sentimientos de los demás.

Según el DSM-V, Trastorno Antisocial de la Personalidad no se puede diagnosticar en personas menores de 18 años de edad.

El Trastorno Antisocial de la Personalidades es un 70% más frecuente en hombres que en mujeres. Según la investigación, la tasa de prevalencia de este trastorno se encuentra entre 0,2% y 3,3% de la población general.

Segmetación de las características del trastorno antisocial de la personalidad.

  • Sus pensamientos están dirigidos por la forma en la que pueden conseguir sus objetivos inmediatos.
  • El principal objetivo de su vida es evitar ser controlado por los demás, se resisten a cooperar. Y esperan de los demás una inmediata sumisión. Necesitan verse a sí mismos como fuertes e independientes en un mundo hostil (“si no soy el agresor, puedo ser la víctima”).
  • Se caracterizan por tener pocas habilidades interpersonales y escasas habilidades sociales ya que actúan de forma inapropiada pudiendo hacerlo de otra forma, por ejemplo roban el coche de su padre cuando podían habérselo pedido. Sin embargo otros tiene unas excepcionales habilidades sociales que usan para manipular y engañar a los demás.

  • No se pueden poner en la piel del otro, no contemplan una visión del mundo que no sea la suya propia. La creencia subyacente de que siempre tiene la razón hace improbable que se cuestione sus acciones.

  • Son personas que discuten con facilidad, se resisten a cooperar y provocan peleas

  • La persona antisocial se ve a sí misma como inteligente, persistente pero obligado por las circunstancias.
  • Ve las dificultades que tienen con los demás como independientes de su conducta, por eso se creen víctimas de sistemas hostiles, injustos y prejuiciosos.
  • Incluso las tareas de la vida diaria pueden suponer graves problemas a estas personas, por ejemplo ir a trabajar supone enfrentarse a muchas frustraciones que la persona antisocial no está dispuesta a tolerar. Perciben muchas situaciones como humillantes.
  • Les cuesta perseguir un objetivo que no le ofrezca gratificaciones inmediatas. No planean su vida en función de objetivos a largo plazo que sean capaces de dirigir su momento actual, por el contrario en función de lo que puede ofrecerles satisfacción de una forma inmediata sin pensar en las consecuencias. Así no puede evaluar los daños que ocasionan en los demás con sus conductas o en ellos mismos.
  • Es por ello, por lo que no toleran el aburrimiento, si no hay futuro, es difícil tolerar una situación presente vacía de estimulación. Es fácil entender en este contexto el uso de las drogas como dispensadoras de momentos presentes de placer.
  • Utilizan la ira y el enfado para controlar a los demás. Les gusta ofrecer una imagen peligrosa y agresiva para que les respeten y dar la sensación de que son personas a las que hay que tomarse en serio
  • Poseen una alta necesidad de activación que le lleva a muchas conductas impulsivas que pueden poner en riesgo su salud (por ejemplo las drogas), y las de los demás.
  • Se sienten libres de hacer lo que quieren cuando ellos lo deseen con la única limitación de las normas policiales o del miedo a la venganza y castigo que puede venir de sus adversarios. A veces estos controles tampoco son suficientes. Esto no quiere decir que todos los antisociales sean delincuentes, aunque la probabilidad de delinquir sea mayor en este tipo de personalidades que en otras.

  • Su deseo es liberarse de todas las limitaciones incluyendo las relaciones personales, las responsabilidades y las rutinas. Lo que otros pueden denominar falta de responsabilidad para la persona antisocial es signo de libertad y autonomía

  • Su ausencia de remordimiento la justifican con su pasado, donde nadie tuvo consideración de ellos y por tanto ahora ellos no tiene porqué tenerla con los demás. Si sintiesen culpa esto les haría ser débiles y fácilmente controlados por los demás.
  • Considera que los demás están ahí para dañarle y explotarle, así que no puede confiar en nadie. La confianza es signo de ingenuidad.

REFERENCIAS

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000921.htm

https://psicologiaymente.net/clinica/trastorno-personalidad-antisocial

http://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/antisocial-personality-disorder/home/ovc-20198975



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